domingo, 29 de abril de 2012

Hoy he querido rescatar...


-Hola, soy ese loco que piensa que esto es algo que no podemos saber, tenemos que aprender.
Temblemos de miedo.
Febrero.
Ahora lo poco conocido es brutal.
Pequeños detalles inundarán esta historia, nuestra historia.

-¿Lo recuerdas? Nuestra historia.
Y junto esto me dedicaste una canción, MIEDO.
La vida resulta paradójica. Mi miedo era empezar. Porque la última vez que lo hice sufrí cuando decidieron acabar la historia sin pedirme derechos de autor. Cuando decidieron por mí cuando poner el punto y final. Yo, que soy la escritora y acabo siendo a la que le escriben los finales.
La historia se repite. Bueno, quizás no. Ojalá que no.
La vida resulta paradójica porque aquel 11 de febrero tu me djiste que no te fallara...
La vida resulta ser jodidamente paradójica porque el 26 de enero te conocí.
Porque el 26 de enero se te olvidó el abrigo que te hizo conocerme, que hizo que nos conociéramos.
La vida resulta ser jodidamente paradójica porque el 26 de abril, sí, sí, 26, el tiempo se volvió en mi contra.
Porque el miedo empieza a invadirme otra vez.
Porque no quiero fallarme a mi misma.
Porque las escritoras odiamos que escriban nuestra historias.
Porque los textos que ahora escribo respiran miedo, confusión, incertidumbre, impotencia...

PD: guardo el calendario y el vale de aquel 11 de marzo. Porque no hace tanto que querías viajar conmigo, y eso es lo que me atormenta por dentro, que hace tan poco planeáramos el futuro y ahora tu quieras romper ese futuro con una despedida de tu presente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario