Manzana en las encías
sudor en las manos
calor en la piel.
Un sorbo de tu aliento
un té sabor a tiempo
encuentro de caricias
dulzura por placer.
Un beso en cada esquina
de tu boca en mi cuerpo
ansío encontrar.
La fruta más prohibida
la piel más deseada
el suspiro más mordaz.
De ti.
Sin ataduras, sin relojes
sin cortinas ni parones.
Solo tu y yo.
Aunque no te lo creas
Sé que puedes llegar a sentirlo,
mejor aún, a vivirlo.
Descubrirlo...
martes, 8 de mayo de 2012
lunes, 30 de abril de 2012
Empatía
Las mismas palabras, el mismo sentimiento, la misma incertidumbre.
Tú me entiendes. Gracias.
No es lo mismo que te escuchen como a una loca, como a una actriz que recita su monólogo, que como a una amiga que lo pasa mal.
No es lo mismo que se pongan en tu situación a que simplemente te observen.
Palabras que resuenan al unísono. Miradas que dicen más cosas que cualquier conversación.
Y un abrazo que me da el calor que mi cuerpo había perdido.
Sensación de hogar. Sentirse reconfortada, cómoda otra vez. Cómoda al fin.
Gracias por tu empatía.
Tú me entiendes. Gracias.
No es lo mismo que te escuchen como a una loca, como a una actriz que recita su monólogo, que como a una amiga que lo pasa mal.
No es lo mismo que se pongan en tu situación a que simplemente te observen.
Palabras que resuenan al unísono. Miradas que dicen más cosas que cualquier conversación.
Y un abrazo que me da el calor que mi cuerpo había perdido.
Sensación de hogar. Sentirse reconfortada, cómoda otra vez. Cómoda al fin.
Gracias por tu empatía.
domingo, 29 de abril de 2012
Hoy he querido rescatar...
-Hola, soy ese loco que piensa que esto es algo que no podemos saber, tenemos que aprender.
Temblemos de miedo.
Febrero.
Ahora lo poco conocido es brutal.
Pequeños detalles inundarán esta historia, nuestra historia.
-¿Lo recuerdas? Nuestra historia.
Y junto esto me dedicaste una canción, MIEDO.
La vida resulta paradójica. Mi miedo era empezar. Porque la última vez que lo hice sufrí cuando decidieron acabar la historia sin pedirme derechos de autor. Cuando decidieron por mí cuando poner el punto y final. Yo, que soy la escritora y acabo siendo a la que le escriben los finales.
La historia se repite. Bueno, quizás no. Ojalá que no.
La vida resulta paradójica porque aquel 11 de febrero tu me djiste que no te fallara...
La vida resulta ser jodidamente paradójica porque el 26 de enero te conocí.
Porque el 26 de enero se te olvidó el abrigo que te hizo conocerme, que hizo que nos conociéramos.
La vida resulta ser jodidamente paradójica porque el 26 de abril, sí, sí, 26, el tiempo se volvió en mi contra.
Porque el miedo empieza a invadirme otra vez.
Porque no quiero fallarme a mi misma.
Porque las escritoras odiamos que escriban nuestra historias.
Porque los textos que ahora escribo respiran miedo, confusión, incertidumbre, impotencia...
PD: guardo el calendario y el vale de aquel 11 de marzo. Porque no hace tanto que querías viajar conmigo, y eso es lo que me atormenta por dentro, que hace tan poco planeáramos el futuro y ahora tu quieras romper ese futuro con una despedida de tu presente.
Todo fluye, al menos, eso desea mi corazón
Cada persona es un mundo.
El universo, cada pareja.
Me sentaba a comparar. No servía de nada.
Me sentaba a pensar, a contemplar, como el espectador de una obra de teatro.
Imaginaba que la pareja que estaba en aquel escenario no éramos tu y yo.
No servía de nada.
No se puede comparar. De hecho, debería estar prohibido.
Porque las personas cambian, porque cada pareja es un universo.
Porque los sentimientos son únicos, complejos, irracionales.
Porque los sentimientos no están diseñados para pensarlos.
Porque pertenecen al corazón y no a la mente.
Porque los sentimientos son para sentirlos, para vivirlos. Incluso para sufrirlos.
Jamás para pensarlos, jamás para observarlos.
Porque si quieres me dices adiós, pero después de sentir que ya no me quieres.
Porque si quieres me dices adiós, pero después de haber sentido que ya no había nada que sentir.
No se puede comparar.
Heráclito de Éfeso decía que no nos podemos bañar dos veces en el mismo río.
Es verdad. No podemos comparar porque ni tu ni yo somos los mismo de aquel 11 de febrero.
Porque ni tu ni yo somos aquella persona que en otro tiempo se enamoró de una tal Marta o Elena o, en mi caso, de un tal Joaquín.
Es absurdo.
Aquellas no fueron más que historias fallidas. No son más que humo que ahora ciega nuestro mirar.
Y lo peor es que mientras yo me levanto para entrar en el escenario y dejar de observar, tú te sientas a mirar. Ahora, ahora que tus ojos ven tras la pantalla de humo de un pretérito ilusorio.
Ahora, ahora que yo necesitaba acción, emoción. Ahora que yo pensaba que era el momento de reinventarnos, de revivir aquel febrero maravilloso.
Ahora, ahora que pensaba haber rescatado la poción que nos embriagó aquel mes de dulces besos.
Ahora, ahora que pensaba envenenarte con pociones y besos...vas tu y te quieres sentar a pensar.
Solo espero que la poción que estos días he fabricado con mi amor no se estropee. Solo espero que te levantes de tu silla, que dejes de pensar, de reflexionar para que quieras envenenarte con mis besos.
Protagonista, antagonista, actor. No me importa. El caso es que quiero que llegue el segundo acto de la obra. El caso es que yo sí veo un futuro bonito. El caso es que yo miro al futuro y no al pasado, porque aprendí con otras obras de teatro de mi pasado que cada persona es un mundo, que cada pareja un universo.
Que lo que fluye entre tu y yo, no es cosa tuya o mía. Es cosa de los dos. Entre los dos lo matamos o entre los dos renacemos.
Ya lo sabes, yo apuesto por el segundo acto.
viernes, 27 de abril de 2012
Las puestas de sol son demasiado breves
Magia en la yema de los dedos.
Magia en el tacto de la piel.
Un truco de magia era todo.
Estate atenta, que el sol desaparece muy rápido.
Un espejismo en el desierto.
Estate atenta, que el sol desaparece muy rápido.
Una ilusión óptica.
Estate atenta, que el sol desaparece muy rápido.
Porque me dijiste que el sol desaparecía muy rápido.
Porque me abrazaste para inmortalizar aquel momento.
Porque mis sentidos se abrieron a la luz rosada de la inmortalidad.
Por eso, ahora, mi piel implora a gritos magia por última vez.
Estate atenta, que el sol desaparece muy rápido.
Estate atenta, que el sol desaparece muy rápido.
La lluvia golpeaba los cristales
Banda sonora de día gris de lluvia como es hoy.
Banda sonora de consejos en boca de amigos.
Mente impaciente. Corazón ardiente.
Y hoy me tropiezo en mi Madrid con el mismo escaparate de muñecas de la última cita.
La última porque ayer no fue un día feliz precisamente.
Y hoy tropiezo en mi Madrid con aquel músico que compartía tu mismo nombre.
Y hoy tropiezo con tantos escenarios compartidos que le agradezco al cielo que llueva.
Que como llueve yo, señorita con carita de muñeca, vuelvo a mi vitrina de cristal para no acabar hecha cenizas.
Lo blanco da sentido al negro
Un viaje de fin de semana.
Una aventura, un plan, un momento juntos.
Qué importa, cualquier excusa es buena para intentar sorprenderte al fin.
El caso es querer que la excusa exista.
Vivir en positivo. Pensar que el futuro será bueno, que la oscuridad ya viene sola.
La camiseta, en blanca y en negra.
La vida, en positivo o en negativo.
La decisión, reside en tí.
Tú decides de que color se tiñen tus cielos.
Tú decides tus tiempos.
Tú decides si otro intento (qué mal suena) te hará reaccionar.
Tú decides.
Enamorada del signo +.
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